A pesar de ciertos avances, Bolivia sigue enfrentando una de las tasas más altas de diarrea en América Latina. Esta enfermedad, causada principalmente por la falta de saneamiento adecuado, agua segura y prácticas de higiene, representa cerca del 9% de las muertes en niños menores de cinco años.
Frente a esta realidad, UNICEF implementó entre 2018 y 2024 la primera fase de su programa de saneamiento sostenible descentralizado, demostrando la viabilidad de soluciones basadas en inodoros secos ecológicos en zonas periurbanas del municipio de Montero.
Actualmente, el programa se encuentra en una fase de expansión, con el objetivo de escalar este modelo a nivel nacional y establecer mecanismos financieros que permitan a más familias acceder a soluciones de saneamiento descentralizado. Las áreas de intervención incluyen los departamentos de Santa Cruz y Pando, con alto potencial de réplica en todo el país.
¿Qué hace esta fase del programa?
El enfoque actual se basa en cuatro objetivos estratégicos:
- Consolidar un modelo escalable de saneamiento urbano sostenible descentralizado, integrando gobernanza, cambio de comportamiento, resiliencia climática y economía circular
- Replicar el modelo en al menos tres nuevos municipios, tanto en contextos urbanos como rurales
- Maximizar el uso eficiente de recursos económicos para ampliar el alcance del saneamiento sostenible
- Involucrar al sector financiero en la creación de mecanismos innovadores que faciliten la implementación del modelo
Este esfuerzo busca no solo mejorar la salud pública, sino también promover soluciones sostenibles, inclusivas y adaptadas al contexto boliviano.



