Desde 1995, la Embajada de Suecia en Bolivia ha mantenido una cooperación sostenida en favor de los Derechos Humanos, la democracia y la igualdad, con una inversión acumulada de 1,4 mil millones de dólares estadounidenses. Este apoyo se ha canalizado a través de Organizaciones de la Sociedad Civil, agencias multilaterales del sistema de Naciones Unidas, universidades públicas y, de manera significativa, al sector público en temas de educación, gobernabilidad y fortalecimiento democrático.
La última estrategia de cooperación (2021-2025) se centró en fortalecer las condiciones para la democracia y el respeto por los derechos humanos y los principios del Estado de derecho, contribuyendo a la consolidación de instituciones y espacios que garantizan la participación ciudadana y la transparencia.
Otro eje fundamental fue la promoción de la igualdad de género, que incluyó acciones para reducir la violencia contra las mujeres y garantizar el acceso a la salud sexual y reproductiva y los derechos conexos (SRHR). En este marco, se fortalecieron organizaciones en todo el país que impulsan la lucha contra la violencia hacia las mujeres, apoyando la implementación de la Ley 348, así como iniciativas que defienden los derechos de las diversidades LGTBQI.
Asimismo, desde la década de los 90 trabajó con socios por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas e impulsando la creación de la Defensoría del Pueblo en Bolivia. Hasta ahora este trabajo continúa por ejemplo como parte vital de la Plataforma Ambiental Suecia-UE.
La cooperación también se extendió al derecho a la alimentación, mediante el trabajo con organizaciones productivas en la Amazonía, el Altiplano, los Valles y el Chaco. Estas acciones no solo promovieron la seguridad alimentaria, sino que también empoderaron a mujeres y jóvenes, quienes alcanzaron independencia económica y capacidad de agencia social a través de unidades productivas sostenibles.
Asimismo, se impulsaron procesos de investigación social en universidades públicas y se fortalecieron organizaciones que continúan trabajando por la democracia, la gobernabilidad, la igualdad y la inclusión de las mujeres en el ámbito público, consolidando espacios de reflexión y generación de políticas inclusivas.
Johanna Teague, Embajadora de Suecia en Bolivia, destaca «Suecia y Bolivia comparten valores inalienables: la defensa de los derechos humanos, la libertad y la democracia. Nuestro compromiso es seguir trabajando juntos para que estos principios se traduzcan en realidades concretas para todas las personas.»
Con esta visión, Suecia reafirma que el futuro de la relación bilateral continuará guiándose por la promoción de la dignidad humana, la igualdad y la justicia social, consolidando 30 años de cooperación histórica.
Algunos proyectos enmarcados en Derechos Humanos en la estrategia actual:



