En el marco del Día de la Disminución de Emisiones de Carbono, Suecia reafirma su liderazgo global hacia la neutralidad climática en 2045. Con una reducción del 38% de emisiones desde 1990, el país avanza en una transición justa e inclusiva que pone la equidad, los derechos humanos y la sostenibilidad en el centro de cada decisión.
Suecia reafirma su compromiso de alcanzar la neutralidad climática en 2045, consolidándose como un referente global en la lucha contra el cambio climático. Desde 1990, el país ha logrado reducir sus emisiones en un 38%, impulsando una transición justa e inclusiva basada en la equidad, los derechos humanos y la gobernanza transparente.
Tras la firma del Acuerdo de París en 2015, Suecia adoptó en 2017 su Marco de Política Climática, que establece de manera vinculante la meta de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2045. Este marco, más ambicioso que los compromisos asumidos en París, incluye:
- Metas climáticas claras
- Legislación climática vinculante
- Un Consejo de Política Climática independiente
La Ley Climática
En vigor desde el 1 de enero de 2018, la Ley Climática garantiza que las políticas gubernamentales se alineen con los objetivos climáticos. El gobierno debe:
- Presentar un informe climático anual en el proyecto de presupuesto.
- Elaborar cada cuatro años un plan de acción climática.

Consejo de Política Climática
Este consejo reúne a expertos en ciencias del clima, economía y ciencias sociales, con la misión de evaluar de manera independiente el grado de cumplimiento de las políticas gubernamentales frente a los objetivos climáticos.
Para guiar el camino hacia 2045, Suecia ha definido metas de referencia en ocho áreas clave:
- Reducción del impacto climático
- Calidad del aire
- Economía circular
- Sustancias peligrosas
- Desarrollo urbano sostenible
- Gestión de residuos
- Prevención de pérdidas y desperdicio de alimentos
- Reducción de la eutrofización
Estas metas permiten medir avances concretos y orientar transformaciones sociales hacia un futuro sostenible.
El compromiso sueco no se detiene en la neutralidad climática. A partir de 2045, el país buscará alcanzar emisiones negativas netas, capturando más gases de efecto invernadero de los que emite, consolidando así su liderazgo en la acción climática global.